El amor del revés de Luisgé Martín

el-amor-del-reves

“Mi madre me ha reprochado siempre que mis relatos y mis novelas acaben irremisiblemente mal: muertes, asesinatos, fracasos, desamores. Yo suelo responderle cada vez que la vida es así y que para mostrarla cabalmente es necesario el pesimismo narrativo. Resulta paradójico, ahora, que el único de mis libros que cuenta mi vida real tenga un final feliz. Aunque ningún final es feliz: si es feliz, no es todavía el final.”

El amor del revés
Luisgé Martín
Editorial Anagrama

Resulta curioso como Luisgé Martín consigue condensar toda una vida en un libro. Todos aquellos recuerdos marcados a fuego ahora impresos en tinta. Resulta curioso como también consigue mostrar toda una vida de una manera tan sencilla, tan cercana. Toda una vida, con sus miedos y sus alegrías.

Me decía un amigo hace poco sobre El amor del revés que una de las cosas que más le gustaba del libro era que el personaje se mostraba como una persona real, sin prejuicios, sin parecer un salido. Es cierto. Él mismo se presenta como tal, como un amigo, como nosotros mismos. Mentiría si dijese que no me he visto reflejado en sus historias. Desde el descubrimiento de la homosexualidad dentro en su interior hasta todas esas aventuras tragicómicas de índole sexual. Tan cercano que hasta le ponía mi propia cara. Y los lugares de los que habla aparecían en mi cabeza adaptados a mis recuerdos. Yo también conozco esos bares, conozco las miradas y conozco el miedo.

Martín nos habla de la duda del amor homosexual. ¿Es posible alcanzar la felicidad en esta vida maldita o estamos condenados al sufrimiento? Ay, qué razón tienes. Toda una vida plasmada en un libro. Quizás quiera mostrarnos el mundo tal y como es. Tan frío a veces. Todos hemos estado ahí. Todos hemos buscado miradas cómplices ante el grito de un secreto. Hemos buscado una mano, una boca, una amiga.

Volvamos al principio. Volvamos a descubrir el peso sobre la espalda una vez que sabemos que la homosexualidad será nuestra totalmente. El Luisgé niño, tan frágil, tan bueno. ¿Qué es lo que le pasa? Ha descubierto la fuente de todos sus males. Aquellos que a latigazos marcarán todo su cuerpo y su vida al completo. Pobre niño. Siento lástima por él pero también siento lástima por mí. Quizás ahora que he leído sobre lo que lleva de vida esté a tiempo de arreglar mis errores. Nos enseña el libro que la vida se muestra ante nosotros tal y como es.

Se lo regalé a un amigo, ansioso por conocer su opinión. “El libro que más rápido me he devorado, que más dentro me ha llegado, que más me ha hecho sentirme identificado…” Es nuestra vida, mi querido amigo, somos todos nosotros los que aparecemos en sus palabras. Somos el chico del bar, el que se cruza por la calle y también el joven de la biblioteca. Somos, por encima de todo, el autor. Los que escribimos nuestra propia vida. Y contigo, Luisgé, hemos descubierto como es realmente: cruda y luminosa. Siempre a ratos.

Nos enseña a cargar con ese peso, a acomodarlo en nuestra espalda y a saber llevarlo. O, por lo menos, nos muestra como lo ha hecho él. ¡Qué magnífico narrador y qué maravilla de profesor! Pero es verdad, aún no es el final, aún nos queda mucho camino por recorrer. Alternar la felicidad con el desasosiego. Hasta que llegamos al final del libro. De nuestro propio libro. Yo, de momento, te tomo el relevo.

Jacobo Domínguez

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: